.

Top News

miércoles, 17 de febrero de 2016

Ojos Grises


Ahí estaba, mirando fijamente, esos ojos grises que me robaban el aliento…
Ella, como todas las noches, tomaba ese atajo después del trabajo, ese camino dibujado entre los árboles, las lámparas que encendían y apagaban y uno que otro cuervo que retozaba entre las ramas.

El viento jugaba con su cabellera rojiza, la cual contrastaba irremediablemente con sus ojos azul cielo, sin embargo, esa noche era diferente, el aliento del deseo y la sangre la vigilaban a la distancia.

El, un hombre que lo perdió todo por convertirse en amante del alcohol, su familia, sus amigos e incluso su sombra, lo habían abandonado, él, un hombre sin nada que perder, y sin el más mínimo deseo de respetar al mundo o a los que habitan en él.

Esa noche, sus caminos se cruzaron, sin miramientos, sin avisar, abusando de la inexistencia de su sombra, avanzó hasta que la distancia entre ambos era sólo una ilusión, entonces, sin más, la sujetó del cuello y la hizo abandonar aquella vereda, para sumergirla en un mundo oscuro y sin esperanzas.

Los gritos ahogados, la penumbra y la soledad del camino, convirtieron ese momento en un rumor, la vida se le escapaba, combinando a la perfección con el color rojizo de su cabello, al mismo tiempo que sus ojos perdían su color.
.- Y ahí estaba, mirando fijamente, esos ojos grises que me robaban el aliento…

No hay comentarios.: